Recordemos que los acolchados siempre deben guardarse limpios y en un espacio seco.
Si es que tus plumones, frazadas y mantas estarán varios meses sin usarse, la mejor opción es guardarlas en una bolsa de algodón, ya que los acolchados permanecerán protegidos del polvo y con el flujo de aire recomendado para evitar la humedad y el mal olor.
Evita guardarlos en bolsas de plástico.
